La ley de Florida denomina el divorcio como una "disolución de matrimonio". Para presentar una solicitud, al menos uno de los cónyuges debe haber residido en el estado durante seis meses. A diferencia de otros estados, Florida no ofrece una "separación legal" formal, pero las parejas pueden crear acuerdos de separación que establezcan la división de bienes, responsabilidades financieras y arreglos de custodia mientras viven separados.